#177. Ten una Aventura. La IA y el Samurai. Mídete contra ti Mismo
"Nada puede impedir que quien posee la actitud correcta alcance su meta. Nada puede ayudar a quien afronta la vida con la actitud equivocada." — Thomas Jefferson
¡Hola!
Soy Rafa Sarandeses y esto es No Solo Suerte, un cocktail de 3 ingredientes — una reflexión, una idea útil, y una cita para pensar — para ayudarte a hacer flexiones con el coco y ser cada día mejor en lo tuyo.
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1. Ten una Aventura
“Al final comprendí que me había marcado la meta equivocada. Llegar a un puesto de liderazgo no debía ser el destino final, sino únicamente un paso hacia lo que realmente importa: crear más y más opciones para tu carrera futura.”
— Elena Verna, Head of Growth en Lovable
“Ni de broma.”
Cuando Lawrence Levy recibió la propuesta de Steve Jobs para incorporarse a Pixar como director financiero, todas las hojas de cálculo de su cerebro le decían que rechazara la oferta.
Ya era CFO de una empresa cotizada en Silicon Valley. Tenía una posición segura, prestigiosa y difícil de mejorar. Pixar, en cambio, era una máquina de perder dinero. Además, estaba bajo el mando de Steve Jobs, que por entonces había caído en desgracia tras ser despedido de Apple.
Levy se repetía una y otra vez el poco sentido racional que tenía el cambio. Incluso llegó a decirle a Jobs que no veía cómo la compañía iba a tener un modelo de negocio viable.
Al lado de esas hojas de cálculo había otra cosa: su instinto. Esa parte de su cuerpo le decía que la oportunidad tenía algo que no podía dejar pasar. A pesar de todos los argumentos racionales no lograba quitarse la oportunidad de la cabeza.
Levy acabó dando haciendo caso a su instinto: “Sin estar todavía completamente seguro de que fuera el movimiento correcto, decidí dar el salto”.
Acabó siendo la mejor decisión de toda su carrera.
¿Qué lobo quieres alimentar?
“Las personas afortunadas se mueven con la vida, no contra ella. Nadan a favor de la corriente en un río amplio cuyo cauce se expande a cada paso. Y al hacerlo, estas personas maximizan su superficie de exposición a la serendipia.”
— David Perell
Keith Johnstone, en su genial libro Impro, dice que, ante las oportunidades de la vida, cada persona tiende a inclinarse hacia una de dos actitudes: aceptar o bloquear.
Tendemos a decir más veces “sí” o más veces “no” a las oportunidades como parte de nuestro sistema operativo. No es un proceso racional, sino una manera de estar en el mundo.
Según Johnstone, esto responde a que en el fondo siempre priorizamos un objetivo sobre otros. Cada uno decidimos alimentar a uno de los dos lobos en nuestra cabeza:
“Quienes dicen sí son recompensados por las aventuras que viven, y quienes dicen no son recompensados por la seguridad que consiguen.”
Una regla sencilla para combinar foco y opcionalidad
Yo soy más de aceptar, porque creo que en la frase de arriba puedes sustituir “aventuras” por “buena suerte” en un 80% de las veces.
No sé si tengo razón pensando así, pero es una creencia tan profunda para mí como que la realidad es ampliamente negociable.
Eso sí, he tratado siempre de aplicarla con método.
Siempre me he dado una regla para combinar foco + cultivar serendipia: poner foco al 90% en lo que tengo delante (tu trabajo actual, por ejemplo), pero dejar un 10% de mi espectro mental abierto a que surjan cosas.
La mayoría de veces, lo que encuentro en ese 10% no vale la pena el esfuerzo, no coincide con problemas que quiero resolver en este momento de mi vida, o no me encienden el fuego en el estómago.
Pero hay otras veces, muy pocas, que ese 10% ha generado los mayores golpes de suerte de mi vida.
Ese 10% me puso delante de Stellar X Labs, una compañía que cofundé en un rol no ejecutivo primero, y a la que he acabado incorporándome a tiempo completo hace unos meses. Si hubiese tenido el 100% de mi espectro mental en el trabajo que estaba haciendo entonces en Talengo, me hubiese perdido una oportunidad enorme.
No estaba buscando cambiar de trabajo. Era feliz en Talengo en aquel momento. Pero el proyecto dio alas a mi curiosidad y supe desde el primer día que quería estar cerca, aunque entonces fuese como asesor externo.
Y esa fue la clave: no estar buscando, sino estar abierto a encontrar.
El profesor Richard Wiseman lo describe así:
“Las personas desafortunadas pierden oportunidades porque están demasiado concentradas en buscar algo.
Van a fiestas con la intención de encontrar a su pareja perfecta y, al hacerlo, pierden oportunidades de hacer buenos amigos. Hojean los periódicos decididos a encontrar ciertos tipos de anuncios de empleo y, como resultado, se les escapan otros tipos de empleos.
Las personas afortunadas son más relajadas y abiertas y, por lo tanto, ven lo que hay en lugar de sólo lo que buscan.
¿Necesitas una aventura?
Si te sientes atascado, o tu vida te resulta aburrida, puede que estés rechazando demasiadas oportunidades, o directamente no haciendo lo suficiente para exponerte a esas oportunidades en primer lugar.
Si llevas priorizando la seguridad demasiado tiempo, quizá sea el momento de tener una aventura.
Empieza a decir sí con más frecuencia a lo que te proponga la vida, a ver qué pasa. Acepta más comidas con gente que casi no conoces. Tómate más cafés con profesionales de otros sectores. Plantéate rescatar 1-2 amistades del pasado todos los meses.
Si quieres suerte, ponte en juego. Porque la suerte no vive en un excel, y no viene a tocarte a la puerta de casa. La suerte es algo que te encuentras en un café, una conferencia, un avión, o caminando por la calle: en movimiento y con los ojos bien abiertos.
2. La IA y el Samurai
En El Último Samurai, Tom Cruise se convierte en un samurai y acaba luchando de su lado. Al final de la película, Cruise muere a manos de un campesino sin formación militar, pero armado con una ametralladora.
Todos nosotros, profesionales del conocimiento formados antes de la IA, somos samurais.
La IA es la ametralladora.
“El samurái tenía toda una vida de reconocimiento de patrones. Había dedicado cada año de su existencia a desarrollar una forma particular de cognición: encarnada, contextual, ganada a base de experiencia. El campesino no tenía nada de eso. El campesino tenía una ametralladora.
La ametralladora ya está aquí. Y va a estar aquí durante el resto de nuestras vidas.
El samurái veterano que se niegue a cogerla está condenado. El campesino que tiene la ametralladora pero carece de criterio también acabará perdiendo, cuando los patrones empiecen a repetirse y las situaciones se vuelvan lo bastante extrañas como para que el reconocimiento de patrones importe más que la cadencia de fuego.
La posición verdaderamente sólida es la combinación de ambos: el samurái que ha cogido la ametralladora.
Décadas de capacidad cognitiva, combinadas con fluidez operativa en la herramienta que se presentó como el sustituto de esa misma capacidad cognitiva.
Esa combinación es rara. Exige mantener juntas dos cosas que parecen incompatibles: la profunda capacidad de pensamiento humano, y la fluidez práctica con la tecnología que se presenta como una amenaza.
El samurái que considera la ametralladora algo indigno de él desaparece. El campesino que cree que toda una vida de aprendizaje y criterio ha quedado obsoleta pierde la siguiente batalla.
La persona capaz de dominar ambas cosas —el pensamiento narrativo y la dirección eficaz de agentes de IA— será, durante la próxima década, el profesional más valioso y más escaso de la economía.
Si has estado haciendo el trabajo real —el juicio contextual, la comprensión profunda, la construcción de narrativas, el reconocimiento de patrones que solo se adquiere tras veinte años de esfuerzo— vas a estar bien.
Más que bien.
El valor de ese trabajo está aumentando, no disminuyendo, a medida que las instituciones construidas alrededor de él se tambalean.
Pero con una condición: Tienes que coger la ametralladora.”
— The Curious Mind
3. Mídete contra ti Mismo
“No te juzgues por tus logros, sino por la distancia que existe entre ellos y aquello de lo que eras capaz.”
— John Wooden
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El clickbait de ten una aventura es espectacular, no he dudado en abrirlo 😅 Yo soy muy fan de ese foco + % serendipia, esa exploración suele traer cosas de valor!
La regla del 90-10 es muy Taleb-barbell. Por lo tanto me gusta.