#174. Cómo Tomar Decisiones para Hacerte la Vida un Poco Más Fácil. Ante la Duda, Métele Acción. Lo Importante no Depende de Objetivos
"No tengo una dirección de correo electrónico. He llegado a una edad en la que mi principal propósito es no recibir mensajes." — Umberto Eco
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1. Cómo Tomar Decisiones para Hacerte la Vida un Poco Más Fácil
“Si la vida de una persona es sencilla, la satisfacción llega por sí sola. La simplicidad es extremadamente importante para la felicidad.”
— Greg McKeown
En enero de este año introduje dos cambios importantes en mi vida.
Por un lado, dejé de beber alcohol. Por otro, adopté una dieta cetogénica (también llamada “keto”) basada en priorizar grasas y proteínas, y minimizar carbohidratos.
En 5 meses he perdido 6 kilos. En mayo me he hecho un chequeo médico y tengo los niveles de inflamación y de triglicéridos más bajos que he tenido nunca, y el sistema inmunitario a pleno rendimiento.
Pero más allá de la salud, lo más interesante es la cascada de cosas buenas que estos dos cambios han traído a mi vida: he vuelto a hacer deporte regularmente. Duermo como nunca. Tengo más vitalidad y claridad mental, que me hacen más productivo. Mi mujer dice que estoy más presente en casa, y que me cuesta menos hacer cosas que no quiero hacer (tengo 4 hijos, espero sirva de atenuante).
Al principio me saltaba de vez en cuando mis normas: en una cena con amigos, una boda, una escapada con mi mujer. Y todas las veces, después de beber un par de copas de vino o meterme un plato de pasta entre pecho y espalda, dormía fatal, me sentía lento de cabeza y pesado de cuerpo.
Durante estos meses, esa sensación ha acabado reprogramando mi cerebro.
El placer de hacer algo, en realidad, está en la anticipación. Raramente en el acto en sí. Una vez fuerzas a tu cabeza a observar atentamente el contraste de “cómo te sientes antes” (anticipación) y “cómo te sientes después” (lento y pesado, en mi caso), empieza a resultarte más fácil descontar el “valor presente” del acto y renunciar a eso que en realidad no quieres hacer.
Hoy, cinco meses después, he superado esa fase de esfuerzo. Nunca fue una dieta con el objetivo de perder X kilos. Pero ahora, no beber y no tomar carbohidratos es mi elección por defecto.
Es lo que Shane Parrish define como convertirse en un “everyday person”:
“Es mucho más fácil entrenar todos los días que hacerlo tres días a la semana. Si entrenas tres días a la semana, necesitas motivación: cada vez que entrenas es una elección entre varias opciones. Si entrenas todos los días, entrenar se convierte en algo que haces cada día. Deja de ser una elección”
Ya no es cuestión de disciplina, sino que mis días ahora pasan sin carbohidratos y sin alcohol, independientemente de lo que toque ese día. Y créeme si te digo que es un pequeño milagro, porque eso de crear hábitos nuevos ha sido siempre la cruz de mi vida.
Con esto no te estoy vendiendo la dieta keto. Dios me libre. Creo que los “ketos” compiten con los “crossfiteros” a la hora de dar la mayor chapa posible al infeliz que cometa el error de preguntar.
Lo que quiero contarte hoy es que la pérdida de peso, el sentirme más despierto, el estar más presente en casa y el volver a ponerme en forma son consecuencias casi automáticas de 1) haber tomado, en origen, una buena decisión “de base” (cambiar mi alimentación), y 2) hacer de ella mi elección por defecto y no una dieta al uso (ser un “everyday person”).
Mejorar tu vida no implica cambiar mil cosas. Hay que pensar qué decisiones en origen son las que pueden hacer que otras piezas de tu vida se ajusten fácilmente, o directamente ya no importen.
Decidir poco, pero hacerlo bien
“No tomes 100 decisiones cuando una sola es suficiente. Tendemos a pensar que estamos tomando muchas decisiones diferentes. Pero, en realidad, si eliminas lo accesorio, te das cuenta de que muchas decisiones en apariencia distintas forman parte, en el fondo, de una misma categoría de decisión.”
— Jim Collins
Me encanta como piensa en estas cosas Tim Ferriss.
En 2015, Tim decidió dejar de invertir en startups para concentrarse en sus libros, su blog y su podcast.
En aquellos tiempos, él pensaba en montar un fondo para llevar el “angel investing” que ya hacía a una profesionalización mayor. Sin embargo, esto implicaba hacerlo compatible con sus otros proyectos (sus libros, su blog, su podcast), un encaje de bolillos nada sencillo.
La decisión le generaba ansiedad.
Su amigo Naval Ravikant le dijo:
“He estado en eventos donde la gente se te ha acercado llorando porque ha perdido más de 45 kilos con tu dieta Slow-Carb. Nunca tendrás ese tipo de impacto como inversor. Si tú no inviertes en una empresa, simplemente encontrarán a otro que meta el dinero. Ahí eres totalmente reemplazable. Por favor, no dejes de escribir.”
Esa frase fue la que obligó a Tim a reordenar sus prioridades y poner foco en lo que realmente le importaba. Así anunció su decisión en 2015, un año más tarde:
“Voy a dejar de invertir en nuevas startups. Tampoco seguiré dando asesoramiento. Por favor, no me enviéis propuestas ni presentaciones, porque lamentablemente no podré responder. He terminado con esto hasta nueva orden.
Un ejemplo de lo que explica bien Greg McKeown en su libro Essentialism:
“El esencialista diseña una rutina que convierte en la opción por defecto aquello que ha identificado como esencial. El esencialista realiza una única inversión con la que elimina obstáculos a posteriori. Este enfoque va más allá de resolver problemas. Es un método para reducir el esfuerzo y maximizar los resultados.”
5 años más tarde: mismo enfoque, diferente objetivo
“Trabajar duro es importante. Pero más esfuerzo no necesariamente garantiza mejores resultados. Menos esfuerzo pero mejor dirigido sí lo hace.”
— Greg McKeown
En 2020, Ferriss volvió a aplicarse la misma medicina.
Ese año, Tim estaba preguntándose: “¿Qué puedo eliminar de forma categórica y completa, aunque sea temporalmente, para crear espacio que me permita ver el panorama general y encontrar joyas ocultas?”
La respuesta a esa pregunta, que para mí en 2026 han sido “alcohol y carbohidratos”, para Tim, en 2020, fue decidir “no leer ningún libro que hubiese sido publicado en ese año”.
Sus razones:
Mucha gente le pedía escribir prólogos de nuevos libros, y eso le obligaba a elegir cuáles sí, y cuáles no, lo cual le ponía en situaciones incómodas
Tener que estar siempre a la última le metía FOMO a leer, algo que tenía que ser un placer, y no una obligación.
Parece que la regla funciona: desde ese 2020, cada año, Tim ha extendido la norma a no leer ningún libro que se haya escrito en ese año.
Pero, ¿no podía seguir invirtiendo solo “un poquito”, o leer “solo los mejores 3 bestsellers” de cada año?
No.
Para Tim eso del “solo un poco” es precisamente la trampa fácil a evitar. El truco para que este enfoque funcione es que lo adoptes con una filosofía de “todos los días”:
“No se me da bien la moderación. Se me da mucho mejor el ayuno que la restricción calórica, por ejemplo.
Para mí, ‘nada de postre’ es mucho más fácil que ‘un poco de postre’. Funciono mejor con restricciones que me cuidan: reglas estrictas y binarias que eliminan toda deliberación y me protegen de mi versión menos disciplinada.
Puede que mis reglas sean simplistas, pero esa simplicidad me ha proporcionado un buen retorno sobre la inversión y la capacidad de dormir tranquilo.
Cada vez que he intentado ponerme sofisticado con mis decisiones, el universo me ha dado una patada en los huevos.”
Así que con esto te dejo:
Si te ves tomando demasiadas decisiones en un momento de tu vida, párate a pensar cuál es la decisión en origen que, si la tomas bien, haría que todas esas decisiones fuesen más fáciles de tomar, o directamente innecesarias.
Porque como dijo en su día Desmond Tutu,
“Llega un momento en el que tenemos que dejar de sacar a la gente del río. Tenemos que ir río arriba y averiguar por qué se están cayendo.”
2. Ante la Duda, Métele Acción
“Una de mis lecciones favoritas que he aprendido trabajando con gente inteligente:
La acción produce información. Si no estás seguro de qué hacer, simplemente haz algo, aunque sea lo equivocado. Eso te dará información sobre lo que realmente deberías estar haciendo.
Suena simple en la superficie; la parte difícil es convertirlo en una parte de tu forma de trabajar cada día.”
— Brian Amstrong, fundador de Coinbase
3. Lo Importante no Depende de Objetivos
“Los nuevos objetivos no generan nuevos resultados. Los nuevos estilos de vida sí. Y un estilo de vida es un proceso, no un resultado. Por esta razón, toda tu energía debería dirigirse a construir mejores hábitos, no a perseguir mejores resultados.”
— James Clear
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"Si un libro ha estado impreso durante cuarenta años, puedo esperar que esté impreso por otros cuarenta años. Pero, y esa es la principal diferencia, si sobrevive otra década, se esperará que esté impreso otros cincuenta años".
— Nassim Taleb, Antifrágil.