#166. Malas Noticias: Producir ya no Vale Nada. ¿Quieres Suerte? Elige qué Creer. Si Ves tu Camino, no es tu Camino
"Si pudieses invertir en un amigo, y ganar un 10% de todo lo que ese amigo ganase el resto de su vida, ¿en quién invertirías? ¿qué valorarías para tomar la decisión?" — Warren Buffett
¡Hola!
Soy Rafa Sarandeses y esto es No Solo Suerte: un cocktail de 3 ingredientes para ayudarte a hacer flexiones con el coco y ser cada día mejor en lo tuyo.
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1. Malas Noticias: Producir ya no Vale Nada
Décadas antes de que llegase la IA, el gran Peter Drucker anticipaba un cambio sin precedentes en la condición humana:
“Por primera vez, un número considerable y rápidamente creciente de personas tendrá opciones y deberá aprender a gestionarse — y a tomar sus propias decisiones — por sí mismas. Y la sociedad en su conjunto no está en absoluto preparada para ello.”
Estamos ahí.
El otro día, un amigo socio de un banco de inversión español de primerísimo nivel me enseñó cómo han construido todo un stack tecnológico para la compañía, desde cero, a base de vibe coding con Claude Code: una IA conversacional privada para empleados, conectada a sus datos propietarios (su chatbot cerrado para la empresa), un CRM completo con un look alucinante, y hasta un sistema de gestión de iniciativas críticas.
Todo hecho en casa, a su medida, en pocas semanas y por prácticamente cero euros. De hecho, han dado de baja ese CRM premium que llevaban años pagando.
Hoy, hacer cosas ya no depende de que sepas escribir código o de que tengas a un equipo de expertos a tus órdenes. Hoy puedes hacerlas tú mismo en un par de horas, desde tu sofá. Hacer cosas hoy depende, sobre todo, de lo mucho que quieras hacer las cosas. Como diría Mastercard, “para todo lo demás, Claude”.
Y así es como, de repente, la forma con la que muchos anclaban su valor en el mundo (llevando el peso de producir cosas) se queda huérfana de contenido. De repente, producir, por sí mismo, ofrece retornos decrecientes.
La asimetría del valor se ha desplazado radicalmente hacia la suma de [tener buenas ideas + ganas de hacerlas realidad] en detrimento de la pura ejecución, porque la ejecución es cada día más fácil.
Y esto presenta un problema de identidad para muchísima gente. Un problema que no sé cómo vamos a resolver, y que Alberto Romero (te recomiendo su newsletter) explica a la perfección:
“La creencia de que ‘hacer’ requiere más recursos que ‘decidir qué hacer’ ha sido el modo operativo por defecto durante prácticamente toda la vida humana.
El ‘cómo’ siempre ha sido tan costoso que el ‘qué’ apenas importaba. No necesitabas ser bueno deseando cosas, porque de todos modos no ibas a conseguir la mayoría de lo que deseabas. Por eso ‘priorizar la acción’ (frente a la planificación o la reflexión) ha sido un consejo tan válido.
Ahora ya no estoy tan seguro. (La acción importa, igual que la agencia importa, pero cuando puedes hacer casi cualquier cosa, decidir qué hacer se convierte en una consideración relativamente mucho más importante.)
Nuestro lenguaje para el valor y el mérito está construido en torno a la ejecución. ‘Soy productivo’ significa que soy bueno ejecutando. ‘Hoy he trabajado duro’ significa que he puesto esfuerzo en mis tareas.
Así que cuando la ejecución se abarata, no se siente como progreso. Se siente como si tus habilidades se estuvieran volviendo inútiles. Aquello en lo que pasaste años volviéndote bueno ahora es una mercancía.”
Recuerda algo que decimos mucho por aquí: ser productivo no es hacer muchas cosas. Nunca lo fue. Ser productivo es hacer lo que hay que hacer para llegar al objetivo.
Así que deja de pensar en términos de “en qué trabajas”, porque esa realidad está cambiando debajo de tus pies.
Piensa: si la ejecución ahora es mucho más fácil, ¿cuál es tu objetivo? ¿Qué quieres hacer, de verdad? ¿Cómo puedes apoyarte en la IA para ponerlo en marcha?
Porque el valor ya no está en el “cómo”, sino en meterle mucha acción a un “qué” que de verdad valga la pena para ti.
2. ¿Quieres Suerte? Elige qué Creer
La disrupción es una fuerza que llega igual para todos. Aprovechar la ola o dejar que te pase por encima y te entierre en la arena depende de cada uno, porque donde hay amenaza y volatilidad, siempre hay también oportunidad.
Y si no me crees, créeme igual. Porque, en el peor de los casos, pensar así en este momento de la historia será mucho más útil y productivo para ti y para tu carrera que pensar lo contrario.
Si piensas así serás antifrágil. No puedes perder.
“Aquí está la parte más importante para los escépticos: cada gran ola de automatización en la historia registrada ha creado más empleos de los que ha destruido. Todas y cada una.
Los nuevos roles siempre han sido aquellos que nadie podría haber previsto de antemano. Un ingeniero de software en 1920 es una expresión absurda. Un gestor de redes sociales en 1995 es ciencia ficción. Estos trabajos siempre parecen obvios en retrospectiva e imposibles de anticipar.
Jim Collins habla del “retorno sobre la suerte”. Su investigación sugiere que la mayoría de las personas encuentran aproximadamente la misma cantidad de buena y mala fortuna a lo largo de su vida.
La diferencia entre quienes prosperan y quienes no casi nunca está en la calidad de su suerte. Está en el rendimiento que obtienen de ella. La mayor parte de la suerte, buena o mala, se desperdicia por completo porque la gente no reconoce el punto de inflexión hasta años después de que haya pasado.”
3. Si Ves tu Camino, no es tu Camino
“Si puedes ver tu camino trazado delante de ti paso a paso, sabes que no es tu camino. Tu propio camino lo creas con cada paso que das. Por eso es tu camino.”
— Joseph Campbell
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